lunes, octubre 01, 2012

Sigue fallando la central de urgencias y la línea 123 en Bogotá; reporte de caso

Mi queja está direccionada hacia el centro de despacho de urgencias y la eficacia de la línea 123 que opera en Bogotá con base en el siguiente percance acaecido el 01/10/2012 a las 9:17 am. A dicha hora me encontraba transportándome en la ruta J70, en la ya acostumbrada congestión y "espiche" a que Transmilenio tiene acostumbrado a los capitalinos. El joven que se encontraba cerca de mi, perdió el conocimiento, cayendo al piso del bus. De inmediato lo abordé para atenderlo y evitar que unos más "vivos" lo chalequiaran, como suele suceder en estos casos. Quienes me rodeaban también prestaron su ayuda al facilitar un gel de alcohol, para q el joven oliera y estuviera orientado. Otroa señora le dio una barra de cereal. Al cuestionar al joven si había desayunado, respondió : un plato de cereal. Le pregunte nombre a lo que me respondió: Julián Patarroyo, de 19 años, estudiante de la universidad Jorge Tadeo Lozano. Aunque algunos pasajeros del bus se mostraron colaboradores, esa no fue la generalidad, ya que para que le brindasen un asiento tocó casi que implorárselo a una pasajera que de mala gana lo cedió. Cuando se llamo a la línea 123 de urgencias, se dieron todos los datos, y estos a su vez se safaron del problema trasladando la llamada a la secretaria de salud, cento de despacho. Estos me preguntaron que en que estación iba a estar, a lo cual les respondí en museo. El bus alcanzó a llegar a dicha estación, al joven le ayudaron a bajar del bus y una operaria de las mordazas de entrado le dio una caneca de 5 galones de pintura para que se sentara mientras llegaba la ambulancia. Después de 15 minutos de llegar a la estación y cuando el joven aún continuaba somnoliento, lo dejé encargado a un agente de la policía que hizo presencia.

Lo que me quejo es del terrible servicio de urgencias que presta el 123 cuando verdaderamente se requiere. Espero que esta queja pública sirva para que los organismos que controlan el despacho de ambulancias y personal paramédico en la ciudad de Bogotá, se pellizquen y hagan algo al respecto.

También creo que el sistema Transmilenio tiene buena responsabilidad en esto, ya que como consecuencia de un bus con sobrecarga de pasajeros, como era este en el que los acontecimientos narrados acaecieron, indica una deficiencia en el servicio al no proveer suficiente numero de buses articulados para que los pasajeros se puedan movilizar siguiendo el concepto de un sistema de transporte masivo, pero humano, no como el que opera hoy en día que está lejos de ser apto para humanos.

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